Aves del Parque los Encinos
Aqui donde la Naturaleza y el Corazón se Encuentran
Caminar por un bosque es mucho más que un ejercicio físico; es una oportunidad para entrar en sintonía con un mundo que respira, late y se transforma a cada paso. El Sendero de Concienciación ha sido trazado no solo para mostrar la belleza de nuestro entorno, sino para recordarnos que somos los guardianes de este refugio.
Cada árbol, cada rastro en la tierra y cada susurro entre las ramas nos cuenta una historia de supervivencia y equilibrio.
Protagonistas del coro del Bosque
Torcazas
Son las representantes de la elegancia rústica. Con su plumaje gris azulado y ese característico brillo tornasolado en el cuello, suelen verse en las ramas medias de los árboles. Su canto es rítmico, melancólico y profundo, marcando el pulso de la tranquilidad del bosque.
Palomas
En un entorno natural, suelen ser más cautelosas que sus parientes urbanas. Se desplazan en grupos pequeños y su aleteo es ruidoso al despegar, lo que suele alertar a otros animales de que algo se mueve en el sendero.
Tortolitas
Son las más pequeñas y delicadas. Siempre andan en parejas (“tortolitos”) caminando por el suelo del sendero buscando semillas. Son rápidas para volar si te acercas demasiado, mostrando a menudo destellos canela en sus alas.
Especialista del Tronco y Maestro de la Melodia
El Carpintero
Son los ingenieros del bosque. Los reconocerás por su vuelo ondulado y, por supuesto, por el rítmico golpeteo en los troncos secos. Buscan insectos bajo la corteza o tallan nidos. Ver uno de cabeza roja entre el follaje verde es siempre un espectáculo visual.
Cenzontle Mexicano
El “ave de las 400 voces”. Son los imitadores por excelencia. En un sendero, un solo sinsonte puede sonar como cinco pájaros distintos.
En la Madrugada: Es cuando su canto es más puro y vigoroso, marcando territorio mientras el bosque despierta.
En la Tarde: Sus notas suelen ser más largas y pausadas, aprovechando el aire más denso del atardecer para que su música viaje más lejos antes de que caiga el sol.
Los dueños del Aire
Gavilancillo
El cazador silencioso. Suele posarse en ramas altas y despejadas para vigilar el terreno. Su silueta en vuelo es inconfundible: alas cortas y cola larga para maniobrar con agilidad entre los árboles mientras persigue a sus presas.
Chocoyos
Son el estallido de energía y color. Los verás cruzando el cielo en bandadas ruidosas. Su color verde los camufla perfectamente cuando aterrizan en el dosel, pero su constante parloteo los delata siempre. (Ave de migración)
Tu Visita Marca la Diferencia
Te invitamos a recorrer estos caminos con ojos curiosos y pies ligeros. Descubre quienes habitan aqui, comprende su importancia y únete a nuestra misión de proteger parque los Encinos.
“No heredamos la tierra de nuestros ancestros, la tomamos prestada de nuestros hijos”.