Fauna dentro del Parque los Encinos
Cada árbol, cada rastro en la tierra y cada susurro entre las ramas nos cuenta una historia de supervivencia y equilibrio. Este espacio es el hogar de una biodiversidad invaluable: desde el silencioso caminar del gato de monte hasta la laboriosa vida de los tacuazines y ardillas. Al proteger su hábitat, no solo aseguramos el futuro de estas especies, sino que preservamos el aire, el agua y la paz que nosotros mismos venimos a buscar.
Pequeños Arquitectos y Dispersores
Tacuazines
A menudo incomprendidos, son los únicos marsupiales de la región. Son los “limpiadores” del bosque, ya que se alimentan de insectos y restos orgánicos, manteniendo el equilibrio del ecosistema.
Conejos Criollos
Su presencia es señal de un bosque saludable. Son fundamentales en la cadena alimenticia y, con su constante pastoreo, ayudan a controlar el crecimiento de ciertas plantas
Ardillas
Las incansables reforestadoras. Al esconder semillas y nueces que luego olvidan, permiten que nuevos árboles nazcan en lugares distantes, expandiendo la vida del bosque.
Depredadores y Controladores Naturales
Coyote
Son los centinelas del equilibrio. Al ser depredadpres adaptales, controlan las poblaciones de roedores, evitando plagas que podrían dañar la salud del bosque.
Gatos de Monte
Sigilosos y elegantes, estos felinos son indicadores de que el hábitat está bien conservado. Necesitan espacios amplios y tranquilos para cazar y vivir.
Encuentros Eventuales y Especiales
Armadillos
Los excavadores por excelencia. Sus madrigueras sirven de refugio para otras especies y, al remover la tierra buscando insectos, oxigenan el suelo de forma natural.
Puerco Espín
Un habitante arbóreo único. Su presencia nos recuerda la importancia de mantener los árboles altos y conectados (doseles), ya que pasan gran parte de su vida en las alturas.
¿Porque Proteger su hogar?
Cada vez que dejamos basura, nos salimos del sendero o dañamos la flora, alteramos la “casa” de estos animales. La observación responsable consiste en:
Silencio: Para no estresar a las especies.
Distancia: Respetar su espacio vital (somos invitados en su hogar).
Cero Huella: No dejar rastro de nuestra visita para que ellos sigan prosperando.